Descalcificador: las 10 razones para elegir Dropson

Descalcificador: las 10 razones para elegir Dropson

A la hora de escoger el descalcificador idóneo pueden surgir muchas preguntas, ya que en el sector del tratamiento de agua encontramos sistemas con grandes diferencias entre sí.

¿Necesitas proteger tu instalación contra la cal?
¿Quieres alargar la vida útil de tus electrodomésticos y tu grifería?
¿Buscas un sistema que te ayude a ahorrar dinero y tiempo?
¿Quieres que además sea una alternativa ecológica al descalcificador de sal?

Si tus respuestas han sido “sí”, estos diez puntos resolverán todas tus dudas. La tecnología EMI del descalcificador Dropson ofrece un rendimiento óptimo y sus ventajas sobre los descalcificadores tradicionales lo convierten en un sistema innovador y de extraordinaria eficacia.

 

1.  Evita el desperdicio de agua

Uno de los mayores inconvenientes del descalcificador de sal es el gran volumen de agua que desecha con cada regeneración de resinas:

  • Hasta 200 litros de agua por regeneración.
  • Este proceso se lleva a cabo entre 4 y 7 veces al mes.
  • Aumenta el consumo de agua y, como consecuencia, la factura.

El descalcificador Dropson, por el contrario, es un sistema físico que evita el sobreconsumo de agua:

  • No realiza ninguna regeneración de las resinas.
  • No desperdicia agua.

 

2.  Protege tu instalación contra la corrosión

El descalcificador de agua clásico desecha agua con niveles elevados de sodio, un elemento muy corrosivo.  Los efectos no son inmediatos; sin embargo, a medio y largo plazo la corrosión puede dañar tu caldera, tus electrodomésticos y tus tuberías.

Los sistemas Dropson protegen desde el primer momento las instalaciones, los circuitos de agua caliente sanitaria, los electrodomésticos y las tuberías contra la corrosión.

  • Dropson no modifica la composición química del agua.
  • No produce ningún desecho de sal.
  • El nivel de sodio se mantiene inalterado, evita la corrosión acelerada.
  • Favorece el funcionamiento óptimo de la instalación.

 

3.  Olvídate del mantenimiento

Un descalcificador doméstico tradicional necesita un mantenimiento continuo con comprobaciones que deben realizarse con frecuencia:

  • Añadir sal y revisar el nivel todos los meses.
  • Analizar la dureza del agua.
  • Higienizar el equipo anualmente.

El descalcificador Dropson no necesita mantenimiento:

  • No emplea ningún tipo de consumible.
  • Limita los desmontajes y las reparaciones imprevistas.

 

4.  Controla tus gastos

El descalcificador de sal está muy extendido en el mercado pero este sistema conlleva unos gastos muy elevados, tanto por los sacos de sal que necesita todos los meses como por el agua que derrocha.

Por otra parte, un sistema de tratamiento físico como el descalcificador Dropson evita el sobrecoste que generan los sistemas químicos respecto a su uso y su mantenimiento.

 

 

5.  Ahorra energía

La cal que se deposita entre el sistema de intercambio térmico y el agua de red aumenta considerablemente el consumo energético, las averías y los paros de producción.

Dropson es un sistema económico porque:

  • Su consumo eléctrico es muy bajo, como el de una bombilla de bajo consumo.
  • Asegura las condiciones óptimas de intercambio térmico entre los circuitos primario y secundario.
  • Mejora el rendimiento de las instalaciones.
  • Reduce la factura energética.

 

6.  Alarga la vida útil de los mecanismos

Gracias a su principio de funcionamiento, el descalcificador Dropson crea microcristales con una estructura no incrustante. De este modo se evita que la cal se adhiera a las tuberías, a los intercambiadores térmicos de los electrodomésticos y a la grifería. La cal se evacúa por grifos y desagües.

  • Evita las incrustaciones y pérdidas de caudal en boquillas y difusores.
  • Aumenta la vida útil de los sistemas de aspersión y electroválvulas.
  • Los mecanismos no se bloquean y funcionan correctamente: grifos, duchas, atomizadores…
  • Protege los elementos calefactores de los electrodomésticos.

 

7.  Instalación sencilla

El sistema antical Dropson es muy cómodo y fácil de instalar:

  • Ocupa muy poco espacio.
  • No necesita conexión al desagüe.
  • Tan solo necesita una conexión eléctrica.
  • Se instala rápida y fácilmente en la entrada general de agua fría o justo después del grupo de presión.
  • Acompañado de un filtro de sedimentos se evita que ciertas sustancias taponen o dañen la instalación.

 

8.  Minimiza los riesgos sanitarios

Las bacterias como la legionella proliferan en determinadas circunstancias:

  • Incrustaciones de cal.
  • Agua caliente estancada.
  • Acumulación de sedimentos.
  • Temperatura del agua entre 20 y 45ºC.

Dropson es un sistema seguro, ya que disminuye los riesgos sanitarios de propagación de bacterias.

  • Reduce el biotopo de la legionella, eliminando gradualmente los depósitos calcáreos.
  • Evita su futura aparición.
  • La instalación de un filtro de sedimentos previo al descalcificador elimina las impurezas presentes en el agua.

 

9.  Respeta el medio ambiente

Los sistemas Dropson son respetuosos con el medio ambiente: no generan ningún tipo de rechazo de producto químico o de sal. Esta ventaja unida al ahorro energético, hace del descalcificador Dropson una solución “eco-friendly”: la mejor alternativa ecológica al descalcificador tradicional.

 

 

10.  Conserva las propiedades originales del agua

Mientras que los sistemas químicos alteran la composición del agua, el tratamiento físico desarrollado por Dropson no modifica sus propiedades originales:

  • Respeta la potabilidad del agua. Los niveles de sodio cumplen la normativa europea y española.
  • Su celda de tratamiento está fabricada con acero inoxidable 316L de calidad alimentaria.
  • Dropson dispone de una certificación sanitaria (ACS) aprobada por el Ministerio de Salud Francés.
  • Dropson cumple con la normativa danesa Godkendt Til Drikkevand para el tratamiento de agua potable, la más restrictiva de Europa.

 

 

Más información en www.dropson.es

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