Descalcificador de agua, la cara oculta

Descalcificador de agua con sal

El descalcificador de sal tradicional es un sistema antical de tratamiento químico. El procedimiento que emplea para eliminar la cal se basa en el intercambio iónico; es decir, se intercambian iones de calcio y magnesio por iones de sodio. 

A pesar de resolver el problema de la cal a corto plazo, los descalcificadores de sal conllevan nuevos problemas: el sodio liberado es un componente altamente contaminante y perjudicial, tanto para la salud de las personas como para las instalaciones.

 

 

Funcionamiento del descalcificador de agua por intercambio iónico

Los descalcificadores tradicionales emplean una resina para realizar el intercambio de iones. Esta resina es un polímero sintético que en este caso se denomina resina catiónica porque está cargada negativamente. De esta forma atrae a los iones positivos, como el calcio y magnesio.

El proceso de un descalcificador de sal consta de dos fases, una de descalcificación y otra de regeneración.

 

1- Fase de descalcificación

El agua de red pasa por el depósito que contiene la resina. Al entrar en contacto con esta resina cargada de iones de sodio se produce el intercambio calcio/sodio. A continuación, el agua descalcificada y libre de calcio pasa por la instalación y los circuitos de agua fría y agua caliente sanitaria.

Resinas descalcificador

Calcio en suspensión en el agua y resinas cargadas de iones de sodio.

 

Agua no potable ni apta para el consumo humano

Este proceso supone sin embargo un importante problema para la salud, ya que el agua que proviene de grifos y duchas contiene altos niveles de sodio.

El descalcificador de sal tradicional modifica las características químicas del agua y hace que los niveles de sodio puedan sobrepasar los límites permitidos por la normativa europea y española: 200 mg/litro. Por lo tanto, el agua tratada por los descalcificadores de sal no es potable ni apta para el consumo humano.

El descalcificador de agua libera sodio en la misma proporción que el calcio capturado. Cuanto más dura es el agua, mayor cantidad de sodio se desprende en las instalaciones.

– Corrosión en instalaciones y electrodomésticos

Un agua descalcificada con un alto contenido en sodio favorece la corrosión, que supone un problema para las instalaciones y los electrodomésticos.

Pero además, la corrosión provoca que se liberen metales pesados tóxicos que están presentes en las instalaciones. Algunos como el hierro o el zinc no son perjudiciales en pequeñas cantidades. Sin embargo, otros como el plomo y el mercurio pueden causar enfermedades con el tiempo, al acumularse en organismos vivos.

Intercambio de iones de las resinas

Intercambio iónico: las resinas intercambian iones de sodio por iones de calcio.

 

2- Fase de regeneración

Este proceso de regeneración es necesario cuando la resina llega a un punto de saturación y no puede capturar más iones de calcio.

El descalcificador consta también de un depósito que contiene sal disuelta en agua. En este ciclo se hace pasar agua con alto contenido en sodio por el recipiente que contiene la resina. De este modo se produce un intercambio entre los iones de calcio que han quedado adheridos a la resina y los iones de sodio de la sal, regenerando así la resina.

– Sobreconsumo de agua

El principal problema de la regeneración es que supone un mayor consumo de agua. Los descalcificadores de sal necesitan una regeneración periódica de las resinas de intercambio iónico. Pueden llegar a rechazar hasta 200 litros de agua por regeneración. La frecuencia de regeneración puede variar entre 4 y 7 veces por mes. Por esta razón, el consumo y la factura de agua aumentan con el descalcificador de sal.

– Efecto contaminante

Por otra parte, el agua con alto contenido en sodio que se ha empleado para regenerar la resina se evacua por el desagüe, convirtiéndose en una gran fuente de polución. El sodio es un componente muy contaminante y difícil de eliminar.

Descalcificador de sal tradicional

Esquema de un descalcificador de sal tradicional con un depósito para la resina y otro para la sal.

 

Tipos de descalcificadores de sal

Existen dos modelos de descalcificadores de sal:

Sistema volumétrico: con este sistema la regeneración de la resina se produce cuando un determinado volumen de agua pasa por el descalcificador.

Sistema temporizador: un descalcificador cronométrico está programado para que la resina se regenere cada cierto tiempo. De este modo la regeneración se producirá con independencia del agua consumida.

 

Inconvenientes del descalcificador tradicional

– Aporte continuo de sal

El descalcificador de sal tradicional requiere un mantenimiento constante, pues se deben verificar continuamente los niveles de sal y añadir sacos de ésta regularmente. La sal  es necesaria para la regeneración de la resina.

– Riesgo sanitario

Es necesario un mantenimiento exhaustivo para reducir los riesgos bacteriológicos, ya que hay peligro de proliferación de bacterias en ambientes acuosos y a una determinada temperatura.

– Coste elevado de mantenimiento

El coste anual de este mantenimiento es muy alto, puesto que además de la cantidad de sal utilizada hay que tener en cuenta el agua desperdiciada en cada regeneración de las resinas de intercambio iónico.

– Agua no apta para el regadío

Un alto contenido en sodio en las aguas destinadas al regadío afecta a la permeabilidad del suelo y puede causar problemas de infiltración. El exceso de sodio provoca también la dispersión y desagregación del suelo.

 

Normativa relativa al agua potable

La Unión Europea define las normas de calidad básicas del agua destinada al consumo humano (para beber, cocinar, preparar alimentos o para otros usos domésticos), ya sea en su estado original o tratada. Tanto la directiva europea 98/83/CE, como el Real Decreto 140/2003, establecen el límite de sodio en 200 mg/litro  para que el agua sea potable.

En condiciones de agua dura o muy dura es más probable que se supere este nivel máximo en el agua destinada al consumo humano. Esto se debe a que el sodio que liberan las resinas durante la fase de descalcificación se suma al sodio que contiene el agua antes de ser tratada.

El Real Decreto 140/2003 hace también referencia al tratamiento complementario de la calidad del agua de consumo humano y establece que en una casa debe dejarse al menos un punto de agua destinado a la alimentación que no provenga del descalcificador.

 

Tecnología antical Dropson de nueva generación

Gama antical Dropson

Por todas las razones descritas más arriba, Dropson ha diseñado sistemas de nueva generación que ofrecen soluciones menos exigentes y de gran eficacia.

De entre los sistemas presentes en el mercado, los productos de la marca Dropson se distinguen por su concepto innovador y por su extraordinaria eficacia.

Dropson ha desarrollado una tecnología propietaria EMI (Electro Magnetic Impact) que proporciona un alto rendimiento.

Cada celda de tratamiento viene calibrada de fábrica, adaptándose a una curva de caudal y a una escala de dureza del agua específica para cada modelo.

 

¿Cómo funciona?

Tecnología EMI descalcificador Dropson

Esquema de funcionamiento de un descalcificador Dropson.

El flujo laminar de su instalación se transforma en flujo turbulento por la acción del efecto vortex de Dropson (2).

Al mismo tiempo, un módulo electrónico (3) controla diferentes generadores de campo magnético multizona (4). Estos impactos magnéticos, de frecuencia específica, actúan directamente sobre el caudal de agua de flujo turbulento.

La asociación de la energía cinética del vortex con los impactos magnéticos genera la cristalización (5) entre los iones de calcio y los iones de carbonato responsables de la formación de la cal, que se encuentran en suspensión en el agua (1).

Los microcristales se crean antes de que el calcio y el bicarbonato penetren en la instalación. Poseen una estructura no incrustante, de manera que van a atravesar la instalación sin incrustarse y serán evacuados por grifos y desagües (6).

 

Efectos del tratamiento con el descalcificador Dropson

El tratamiento del agua con Dropson provoca dos efectos:

Efecto preventivo: los microcristales de cal creados tienen forma homogénea y poseen una estructura que los convierte en no incrustantes. De este modo atraviesan las instalaciones sin incrustarse en cañerías ni en electrodomésticos.

Efecto curativo: el agua tratada con Dropson tiene propiedades que favorecen la desincrustación de la cal ya existente en las instalaciones.

En el momento de la cristalizción el bicarbonato pierde su átomo de hidrógeno. Este hidrógeno se va a combinar con otros iones de bicarbonato, dando lugar a una nueva molécula: ácido carbónico (H2CO3). Este ácido es capaz de disolver progresivamente la cal mediante un proceso de erosión hídrica natural.

 

Beneficios del descalcificador electrónico Dropson

– No requiere mantenimiento

El descalcificador electrónico Dropson no requiere mantenimiento y no necesita ningún aporte de sal.

– Sistema ecológico

Dropson no genera ningún desecho de producto químico o de sal, por lo que no contamina y es un sistema respestuoso con el medio ambiente.

– Sistema económico

El descalcificador Dropson garantiza el ahorro de energía, ya que mantiene las condiciones óptimas de intercambio térmico entre los circuitos primario y secundario, evitando las incrustaciones de cal.

Además no necesita mantenimiento ni ajuste periódico.

– Protección de las instalaciones

El tratamiento de Dropson no emplea sal, fuente de corrosión acelerada de las instalaciones. Permite el buen funcionamiento de grifos, duchas y otras salidas de agua, ya que los mecanismos quedan libres de cal.

Dropson protege también los elementos calefactores de los electrodomésticos, como lavavajillas y lavadoras. Por todo ello es una garantía de perdurabilidad para sus instalaciones.

– El agua mantiene sus propiedades originales

El descalcificador Dropson respeta la potabilidad del agua y su composición natural. El agua tratada con Dropson es apta para el consumo humano y animal. Dropson dispone de una certificación sanitaria (ACS) aprobada por el Minsiterio de Salud francés.

– Agua apta para el riego en jardines

El agua tratada por el descalcificador Dropson está especialmente indicada para el riego de jardines. Permite una mejor absorción de los nutrientes y un mayor desarrollo de las plantas.

El descalcificador electrónico Dropson garantiza la homogeneidad en el riego. Evita las incrustaciones y las reducciones de caudal en boquillas y aspersores.

¿Qué modelo necesito?

 

 

Ir a la web del descalcificador Dropson.